Si también te interesa el mundo de la belleza y quieres convertirte en cosmetóloga o estilista, el proceso es parecido al de barbería, solo que un poco más largo.
Para empezar, si tienes 17 años o más y permiso legal para trabajar, ya cumples con lo principal. Y, de nuevo, el inglés no es un gran obstáculo. En muchas escuelas y salones hay latinos, así que siempre encontrarás a alguien que hable español.
Lo más común para ser cosmetóloga es inscribirte en una escuela de cosmetología. El programa completo es de 1,000 horas, que suelen ser entre 6 y 9 meses. Ahí aprendes cortes, coloración, peinados, uñas, maquillaje, tratamientos faciales, cuidado de la piel y mucho más. Es un programa bastante completo.
También te enseñan higiene, seguridad y prevención de enfermedades, porque el estado lo exige para obtener la licencia. Cuando completas las horas, presentas un examen escrito y otro práctico. Si estudiaste y practicaste, los pasas sin problema.
Después solicitas la licencia en línea y ya puedes trabajar en salones, spas, barberías, estudios de maquillaje o incluso por tu cuenta si quieres formar tu propia clientela.
En Nueva York hay muchas escuelas donde estudian latinos. Algunas son grandes, otras más pequeñas, pero todas te preparan bien. Lo importante es encontrar un lugar donde te sientas cómoda y puedas aprender tranquila. Con el tiempo puedes especializarte en color, maquillaje profesional, uñas, skincare o incluso abrir tu propio espacio.